Recientemente, la ciudad de San Marcos, en Texas, aprobó una ordenanza que obliga a los conductores que utilicen un dispositivo móvil a emplear tecnología manos libres. Aunque esta nueva ley ha suscitado cierto recelo entre quienes se oponen a cualquier forma de conducción distraída, la ley solo es aplicable cuando el vehículo está en movimiento. Cualquier conductor que desee enviar mensajes de texto o hablar por teléfono puede hacerlo en una señal de stop o en un semáforo en rojo.
Resulta incomprensible cómo eso puede traducirse en una conducción más segura, ya que numerosos estudios han demostrado claramente que enviar mensajes de texto, navegar por Internet, consultar Facebook, Twitter o Pinterest son distracciones al volante que pueden provocar un accidente.
La normativa permite a los conductores utilizar otros dispositivos manos libres, Bluetooth, auriculares e incluso el sistema GPS cuando el vehículo está parado, mientras que prohíbe cualquier uso o sujeción del teléfono mientras el vehículo está en movimiento. Las fuerzas del orden consideran que esta ley puede ser más fácil de hacer cumplir. La cuestión que probablemente se planteará es qué debe hacer un conductor cuando tenga que avanzar en un semáforo en rojo o seguir adelante tras detenerse en una señal de stop.
Aunque el objetivo declarado de la nueva normativa es prevenir los accidentes, cabe preguntarse cómo es posible, teniendo en cuenta todos los estudios que indican que el uso de dispositivos móviles, ya sea con las manos o con el manos libres, sigue siendo la causa de un elevado número de muertes. El uso de dispositivos móviles, ya sea con las manos o con el manos libres, sigue constituyendo una distracción al volante.
