Hoy en día, si la persona ebria lo permite, los demás le quitan las llaves para evitar que conduzca. En el futuro, quizá eso ya no sea necesario gracias a un vehículo capaz de determinar si estás demasiado ebrio para conducir.
En la actualidad, los científicos están trabajando con dos tecnologías diferentes que permitirían detectar el nivel de alcohol en sangre mediante el tacto o analizando el aire que se exhala dentro del vehículo. Si estas nuevas tecnologías evitan que la gente conduzca y, con ello, se ponga en peligro a sí misma y a los demás, supondrán un gran logro. Lo triste es que la humanidad haya tenido que llegar a este punto. ¿Qué ha sido de la responsabilidad por nuestras propias acciones, como no beber y conducir?
La Administración Nacional de Seguridad Vial en Carreteras (NHTSA) ha acordado permitir a los fabricantes de automóviles desarrollar el Sistema de Detección de Alcohol en el Conductor para la Seguridad (DADSS), un sistema que detecta si el nivel de alcohol en sangre (BAC) del conductor supera el límite legal del 0,08 %. Este sistema no debe confundirse con los sistemas de bloqueo con detector de alcohol.
El sistema DADSS se está desarrollando para que sea totalmente fiable, discreto y preciso, con el objetivo de impedir que un conductor ebrio se ponga al volante. Se trata de un objetivo loable, dado que el alcohol es un factor determinante en aproximadamente un tercio de todos los accidentes mortales. Solo en 2012, las muertes causadas por conductores ebrios superaron la cifra de 10 000, lo que supone un aumento del 5 % con respecto a 2011.
Al parecer, se han destinado al menos 6,5 millones de dólares en fondos de investigación al desarrollo de un sistema viable de detección de la alcoholemia que responda al tacto o al aliento. Los fabricantes de automóviles esperan tener la tecnología lista para 2015. Mientras tanto, los investigadores están tratando de determinar dónde colocar el sensor táctil y el sensor de aliento.
¿Funcionará esta tecnología? Hay esperanzas de que así sea. Si funciona, podría reducir el número de conductores ebrios en la carretera y salvar más vidas.
