Ya es bastante grave que los conductores y los peatones tengan que estar atentos a los conductores distraídos, pero poca gente piensa en los ciclistas. Los ciclistas constituyen una parte importante del tráfico en muchas ciudades estadounidenses, y si un conductor envía mensajes de texto mientras conduce, el ciclista corre el riesgo de sufrir un atropello. Houston, una de las ciudades más grandes de Estados Unidos, todavía permite a los conductores enviar mensajes de texto mientras circulan por las autopistas, aunque eso podría cambiar.
El principal argumento en contra de aprobar cualquier ley que restrinja el derecho de los conductores a utilizar el teléfono móvil mientras conducen se basa en la libertad de comunicación y en la injerencia del Gobierno en la vida privada de los ciudadanos. Aunque se trata de un argumento válido, el más sólido es que restringir o prohibir la conducción distraída salva vidas, y el derecho a la vida y a la seguridad es primordial para muchos.
La otra cuestión que está suscitando un acalorado debate es si se debería seguir permitiendo a los conductores utilizar dispositivos manos libres. Según numerosos estudios publicados en los últimos años, desde que los teléfonos móviles se han generalizado, tanto los dispositivos manos libres como los que se sostienen con la mano distraen por igual, y la forma más segura de conducir es sin ningún dispositivo electrónico en el vehículo.
Es bueno contar con derechos civiles, pero si estos se obtienen a costa de la vida de otra persona, hay que hacer algo para remediar esa situación. El derecho a la vida prevalece con creces sobre el derecho a usar un teléfono móvil en un vehículo en movimiento mientras se habla de algo que puede esperar. Antes no solíamos llevar dispositivos móviles en los vehículos y no se producían tantos accidentes. Con la llegada de más dispositivos electrónicos, las tasas de mortalidad se han disparado.
Si viajas con el móvil, no lo utilices mientras conduces. Cualquier conversación que tengas que mantener con alguien puede esperar a otro momento. Tu vida y la de las personas que te rodean dependen de ello.
