Por muy estricta que sea la legislación vigente contra la conducción distraída, nunca es suficiente. Las normas escritas no aumentan la seguridad de los conductores. De hecho, a pesar de las nuevas leyes, las campañas de las fuerzas del orden y las campañas de las aseguradoras, el número de víctimas mortales por enviar mensajes de texto al volante sigue aumentando.
Las estadísticas federales indican que, en 2012, 3.328 personas fallecieron y 421.000 sufrieron lesiones graves como consecuencia de verse involucradas en un accidente en el que uno o ambos conductores conducían distraídos. Se observó que las distracciones más comunes eran hablar por el móvil, navegar por Internet, enviar mensajes de texto y comer.
Estas cifras llevan a los legisladores a promulgar leyes para multar a quienes conducen distraídos. Pero la gente no cree que les pueda pasar nada a ellos personalmente… hasta que les pasa. Se sienten con derecho a su libertad de elección, lo que incluye el uso de dispositivos electrónicos mientras conducen —los mismos dispositivos que podrían acabar con su vida en un solo instante de distracción.
¿Cuándo se va a dar cuenta la sociedad de que los dispositivos electrónicos que nos distraen en los vehículos son peligrosos? A causa de estos aparatos, los conductores se saltan las señales de stop, se desvían hacia otros carriles, intentan corregir bruscamente una trayectoria inestable, pierden el control de sus vehículos o no ven la fila de coches parados que esperan en una obra.
Los dispositivos manos libres no son mucho mejores que los que se manejan con las manos. El nivel de distracción cognitiva es el mismo. Las posibles consecuencias son las mismas. Los conductores distraídos no prestan atención a la carretera porque están demasiado ocupados prestando atención a sus dispositivos. No se percatan de los peligros, y no detectar un peligro puede acarrear lesiones graves o la muerte.
La legislación no impedirá que los conductores utilicen teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos en sus vehículos. Solo los conductores responsables pueden hacerlo.
